• Noticia: Hace unos momentos, Banxico publicó las minutas de la última decisión de política monetaria, llevada a cabo el 16 de diciembre y donde se decidió, de forma no unánime, mantener la tasa objetivo a 4.25%.
  • Relevante: Dos miembros consideran que el espacio para futuras reducciones en la tasa objetivo se habría agotado; uno, comenta que es limitado; y, dos, que hay espacio para seguir relajando la postura monetaria, aunque a un menor ritmo.
  • Implicación: Las inflación se podrá moderar ante el bajo crecimiento económico, si se estabiliza el tipo de cambio y se disipan las distorsiones en la proveeduría de bienes/servicios y en los patrones de consumo, conforme se normaliza la actividad. Sin embargo, el panorama para la economía, los precios y la estabilidad financiera es altamente incierto, lo que restringe el margen de acción para Banxico, incluso pese a las bajas tasas de interés externas.

Riesgos a la baja para la actividad; mixtos para la inflación

La Junta de Gobierno coincidió en que la actividad siguió mejorando en el 4T20. La mayoría espera que la economía vea una lenta recuperación; algunos mostraron preocupación por la erosión del crecimiento potencial. Se reiteró que persisten riesgos a la baja en el horizonte, y se advirtió sobre los efectos del rebrote del virus y de la eficiencia en la distribución de las vacunas.

Los participantes indicaron que parte de la desaceleración de noviembre en la inflación subyacente se debió a la extensión del “Buen Fin”; la mayoría concluyó que sería transitoria. En cuanto a las expectativas de mediano y largo plazo, se reiteró que siguen estables y encima del 3.0% a/a. Sigue sin haber consenso sobre el balance de riesgos para los precios, mientras que algunos mencionaron que es incierto, uno considera que está sesgado al alza.

Los miembros reconocieron que los mercados financieros locales respondieron a un mayor apetito por riesgo global, pero no descartan episodios de volatilidad. En este sentido, se hizo mención al riesgo asociado a la iniciativa de reforma a la Ley del Banxico, pues podría alterar la autonomía y operatividad del Instituto.

Posiciones disidentes sobre postura monetaria

Tres miembros afirmaron que era prudente alargar la pausa monetaria para poder evaluar la trayectoria de la inflación y sus determinantes, y ante el brote de nuevos riesgos (e.g. iniciativa Ley Banxico). G. Esquivel y J. Heath favorecían un recorte de 25 pb., dada la moderación de la inflación en noviembre y que prevén que se mantenga contenida en el corto plazo, y la severidad de la crisis económica.

Pocos ajustes en la tasa objetivos en 2021

Salvo por algunas lecturas, por efectos estadísticos, la inflación se mantendría abajo del 4.0% a/a en 2021, pero enfrenta riesgos mixtos: por un lado, asumimos menor depreciación del MXN, que la demanda seguirá siendo débil, y menor obstrucción en la oferta de bienes y servicios conforme se normalice la actividad; por el otro, que la inflación subyacente siga renuente a bajar, efectos del alza en el salario mínimo, y un rebote parcial en los precios de energéticos. Si la inflación y sus expectativas mantienen una tendencia a la baja, y considerando los cambios en la Junta de Gobierno del Banxico, podría haber un recorte de 25 pb. en la tasa objetivo en febrero; posteriormente, dado que la inflación enfrenta retos diversos y que el panorama económico es todavía muy incierto, el espacio para futuras acciones de política monetaria es escaso.