• Debajo de lo esperado. El grupo reportó por debajo de lo esperado por el consenso en ingresos netos y resultado operativo, no obstante, la mejora en el ritmo de su cartera de crédito es alentadora respecto al apetito por crédito.
  • Valuación. La emisora cotiza en un múltiplo de 8.7x P/U en línea con su promedio de 5 años de 8.7x, sin embargo, la empresa reafirmó su guía de crecimiento anual, lo que implica un escenario favorable hacia adelante.

Cartera. En el 2T26, la cartera de crédito de GFNORTE aumentó 8.4% a/a, por arriba del avance del sector y reflejando una tendencia de aceleración. Por segmentos, en cartera etapa 1 y 2 (que representa 97.8% de la cartera total), destaca el incremento en la cartera de consumo (+10.0%) -donde resalta la mejora en cartera automotriz (+26%), tarjetas de crédito (+12%) y crédito de nómina (+14%)-, mientras que se observan menores avances en cartera comercial (+8.0%), corporativo (+2.0%), y gobierno (+7.0%) en su comparativo anual.

Ingresos no financieros. Los ingresos no financieros incrementaron 74.0% a/a  respaldado por los ingresos en comisiones por servicios (+17.0%), primas de seguros (+22.0%) e intermediación (+13.0%) principalmente. Por otro lado, los depósitos a la vista aumentaron 5.0% a/a, mientras que los depósitos a plazo crecieron 9.0% a/a en el 2T26.

Rentabilidad. El margen financiero aumentó 5.0% a/a, ante una reducción de 25.1% en gastos financieros, lo que compensó la disminución de 14.6% a/a en ingresos financieros. Lo que aunado al desempeño de ingresos no financieros que contrarrestaron el alza de 26.2% de provisiones de crédito por el incremento en la tasa de morosidad, el resultado neto operativo aumentó 9.3% a/a y la utilidad neta creció 6.4% a/a.

Indicadores relevantes. El grupo reportó un incremento de 30 pb en el índice de morosidad al ubicarse en 1.5% al cierre del trimestre. El índice de capitalización de Banorte se ubicó en 21.5%, el MIN del banco fue de 6.9% con un índice de eficiencia de 36.2%.

Resultados positivos. El grupo financiero mejoró el ritmo de crecimiento de su cartera de crédito, superando la tendencia del sector y reflejando un renovado apetito por crédito. Además, el eficiente manejo del costo de fondeo le permitió reducir sus gastos financieros y compensar la caída en ingresos por intereses, así su margen financiero continuó expandiéndose. Aunque nuevamente vemos presiones por provisiones de crédito, el desempeño de ingresos no financieros impulsó el resultado operativo y neto.