Mejora el ambiente de comercial global.

Después de la elección Presidencial de EEUU, el ambiente del comercio global se vio afectado por las acciones del presidente electo de dicho país, ya que EEUU salió del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica y del Acuerdo de Paris, al tiempo que comenzó una guerra comercial con China y amenazó con salirse del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Adicionalmente, la expectativa de crecimiento global se vio impactada por la implementación de aranceles y cuotas, a varios de los socios comerciales de EEUU.

Bajo este contexto, en los últimos años se ha llevado a cabo la renegociación o modernización del TLCAN, tratado que desde 1994 había regido los términos y condiciones de comercio entre México, EEUU y Canadá.

En agosto del 2017 se tiene formalmente la Primera Ronda de Negociaciones para modernizar el TLCAN, y después de dos años, el 29 de junio del 2019, se tiene el decreto aprobatorio del Tratado entre México, EEUU y Canadá (T-MEC) por parte del Senado de la República, por lo que solo quedaba concluir los procesos de aprobación de EEUU y Canadá.

El pasado 10 de diciembre se acordaron las modificaciones al T-MEC, el cuál fue ratificado por México días después y posteriormente por EEUU, quedando pendiente Canadá, donde esperamos que se apruebe en las próximas semanas, y una vez que sea revalidado, el acuerdo entraría en vigor el primer día del tercer mes después de su aprobación

La noticia fue bien recibida por el mercado Mexicano, ya que genera una mayor certidumbre en el país, la cual puede ayudar a que se incrementen las inversiones hacia México y se impulse la actividad económica, permitiendo así mejorar la perspectiva del año.

En las operaciones bursátiles el optimismo por el acuerdo se vio reflejado en un avance del 1.9% en el principal indicador de la BMV, presentando un mejor desempeño en aquellas emisoras que se benefician directamente del T-MEC, tales como las empresas relacionadas con el sector de infraestructura, manufactura y construcción.

Salarios con efectos en empleo, inflación y tasas de interés. 

La Comisión Nacional de Salarios Mínimos oficializó un incremento en el Salario Mínimo General. A partir del 1º de enero de 2020, este será de 123.2 pesos diarios, 20.0% más que aquel que estuvo vigente el año pasado. Dicho ajuste viene precedido de un aumento de 16.2% en 2019. Preocupa que la acumulación de ajustes en los salarios mínimos altere el desempeño del empleo y la inflación. 

El Salario Mínimo General en México normalmente no se consideraba como referencia en la determinación del resto de los salarios, pues sus ajustes típicamente obedecían a consideraciones políticas, más que económicas, además de que tendía a estar muy por debajo del promedio de las remuneraciones pagadas. Por ello, su incidencia (“efecto faro”) en el resto de los salarios tendía a ser modesto.

Sin embargo, con los últimos ajustes, la brecha entre el salario medio de cotización de asegurados en el IMSS y el salario mínimo disminuyó. Por lo tanto, es posible que, al igual que en 2019, en este año veamos un incremento en los salarios de forma generalizada, en especial en sectores donde las remuneraciones tienden a ser menores, como el de la construcción y actividades comerciales.

En un entorno de incertidumbre económica y ausencia de crecimiento en la productividad de la mano de obra, es posible que la generación de puestos, al menos en el sector formal, responda negativamente al mayor costo laboral. En este sentido, la informalidad laboral podría incrementarse, lo que daría cierta estabilidad en la tasa de desocupación. Ello, entre otros elementos, nos lleva a estimar que la tasa de desocupación en 2020 sería similar a la del año pasado, pese a una recuperación de la economía: 3.5% en 2020 vs. 3.6% en 2019. Para evaluar su efecto total sobre el consumo y la demanda agregada, es importante considerar la masa salarial, en otras palabras, que el aumento en el poder adquisitivo de los trabajadores no se diluya por un menor nivel de empleo.

En cuanto a los precios de la economía, hay que recordar que, no obstante que la actividad económica se estancó en 2019, la inflación subyacente (excluye elementos volátiles) presentó una importante resistencia a disminuir, en gran medida a causa del incremento en salarios.

El nuevo incremento podría generar todavía más resistencia en el índice subyacente, lo que llevará a Banxico a proceder con un alto grado de cautela, al momento de reducir la tasa de interés objetivo, misma que proyectamos que cierre en 6.75%.

Impacto del T-MEC y Alza en Salarios

A continuación detallamos el impacto que pueden tener estos últimos eventos en las empresas que cotizan en la BMV, así como en los diferentes sectores económicos.

Impacto Alimentos y Bebidas

Para el sector de bebidas, donde participan empresas como AC, la reactivación de la zona manufacturera traerá consigo un beneficio en el ingreso per-capita de las familias y con ello, estamos positivos ya que podríamos ver un incremento en el volumen de venta para este año, mismo que durante el 2019 se vio presionado por la desaceleración de la economía que impacto el gasto de la población. Los consumidores tienden a reducir la frecuencia de consumo de ciertos productos como los refrescos, o bien buscan una sustitución por productos de menor precio, o cambian de presentación generalmente hacia las de menor tamaño con el fin de ajustar su gasto.

A pesar del cierre del 2019, las perspectiva es que se de un repunte en la economía. En el caso de las empresas de alimentos como Gruma y Bachoco no esperamos un impacto directo en la operación de su negocio, pero si un beneficio por un mayor consumo de las familias al verse mejorado su ingreso o tener estabilidad laboral.

Para las empresas del sector alimentos y bebidas no estimamos una presión en sus costos salariales derivado del incremento en el salario mínimo, ya que el salario base de su plantilla está por arriba del salario mínimo. No obstante, consideramos que tras el aumento de 16% aplicado en 2019 y el 20% que se aplicará en 2020, la nómina de algunas empresas ya no tendrá el diferencial que manejaban con el salario mínimo. Por lo que estimamos que de ocurrir otro incremento hacia 2021 similar a los incrementos previos, observaríamos un impacto negativo.

Impacto Autoservicios y Especializados

Esperamos un impacto neutral para los fundamentales de las emisoras en el sector. A pesar del avance del principal indicador de la BMV, las emisoras no presentaron un beneficio directo. Si bien la noticia (avance T-MEC), manda mayor certidumbre para que se generen mayores inversiones hacia México y se impulse la actividad económica, los participantes de este sector están cautelosos del entorno económico y consideramos que esperarían mayores catalizadores que muestren que la economía repuntará.

En términos del impacto por el aumentó del salario, no esperamos un impacto significativo en el sector, pero quedamos en espera del margen para el 2021; sin embargo, una de las empresas que sí observará un impacto en sus costos salariales es Alsea, ya que los empleados que se encuentran en el negocio de restaurantes perciben salario mínimo. Estimamos que el impacto para Alsea sería de una baja de 10pb en el margen EBITDA de las operaciones en México. Creemos que la empresa buscará mitigar este efecto buscando eficiencias en otras áreas.

Impacto Bancos y Fibras

En el 2019, el desempeño de los títulos del sector bancario fue positivo, ya que con excepción de Bajío e Inbursa, los bancos tuvieron un rendimiento positivo y superior al del IPC; sin embargo, en la recta final del año, elementos como el débil crecimiento económico y las bajas en tasas de interés afectaron la perspectiva del sector. Asimismo, se observó una desaceleración en el ritmo de crecimiento de la cartera de crédito y de las utilidades.

Desde el anuncio de la aprobación de modificaciones al tratado, los títulos de los bancos han visto un buen desempeño; superior en la mayoría de los casos al desempeño del mercado.

Sin embargo, la perspectiva en cuanto al impacto que tendría lo anterior en los números de los bancos en 2020 debería reflejarse unos meses después de que Canadá vote el acuerdo y se comience la implementación, factor que podría detonar una mayor demanda de crédito.

FIBRAS – Positivo, aunque impacto marginal en 2020

Las Fibras Industriales (Terrafina, Macquarie y Prologis) registraron indicadores operativos y financieros sólidos en el acumulado de 2019, gracias a un balance favorable entre la oferta y demanda de arrendamiento de espacios industriales. El impacto del TMEC sería positivo debido a que una menor incertidumbre favorecería la demanda, sobre todo en el sector de manufacturas orientadas a la exportación.

Consideramos que los niveles de ocupación y renta por metro cuadrado ya son altos respecto a años anteriores, el impacto aunque positivo, sería marginal. En ese sentido, algunos arrendatarios ya anticipaban un acuerdo por lo que la incertidumbre era sobre la fecha del mismo, lo que explicaría que la demanda ha mostrado una buena dinámica.

En sentido positivo, se prevé que en el mediano plazo podrían retornar mayores inversiones que busquen aprovechar la posición exportadora de México. Ante las tensiones comerciales entre EEUU y China, México se vuelve más atractivo como plataforma de exportación al mercado estadounidense. Por otro lado, el mayor contenido regional podría llevar a las empresas manufactureras a ampliar las cadenas de producción al interior del país.

Dentro de los aspectos del nuevo tratado que podrían preocupar se encuentran los cambios en materia laboral, ya que estos podrían implicar mayores costos. Asimismo, las modificaciones respecto al contenido regional podrían implicar una reestructuración en las cadenas de producción.

En general, los efectos tanto positivos como negativos del TMEC llevarían tiempo para reflejarse en la operación de las fibras. Por lo que se refiere a las fibras que operan en otros segmentos, como oficinas u hoteleras, no se prevé un impacto significativo.

Impacto Industriales, Cemento y Minería

El sector de industriales y cemento pueden ser de los más beneficiados en temas de inversión, y puede ayudar a varias empresas dentro de la BMV a mitigar algo de la presión que ha tenido este segmento en sus valuaciones. Un mayor crecimiento económico y una mayor certidumbre pueden impulsar ambos sectores.

El sector de minería podría favorecerse derivado de una necesidad de desarrollar y aumentar la capacidad de producción de la industria acerera y aluminio en la zona de Norteamérica, derivado de los cambios en el nuevo Tratado Comercial. Por otro lado, las empresas cementeras no prevén impactos directos, ya que la producción es local.

Sin embargo, la industria automotriz y la de autopartes pueden ver variaciones como resultado las presiones ocasionadas por el requerimiento de origen para el acero y aluminio utilizado en los vehículos. Y se tendrá que evaluar el impacto de la mano de obra, ya que para 2023 el 40% del contenido de un auto tendrá que ser construido por trabajadores que ganen USD$16 por hora.

Estos dos requerimientos pondrán presión a los márgenes de las empresas por mayores costos, aunque hay que tener en cuenta que la mayoría de las empresas en el sector cuentan con cadenas de suministro flexibles y diversificadas con alcance global, por lo que no esperamos complicaciones a la hora de cumplir con ambos requisitos.