Noticia: El INEGI reveló hoy el Indicador Global de la Actividad Económica para enero. La actividad se estancó (0.0%) respecto a diciembre, con cifras ajustadas por estacionalidad; a tasa anual, se contrajo 0.8% (-0.3% esperado).

  • Relevante: Mensualmente, la debilidad en servicios y en la actividad primaria compensaron la mejora en la actividad industrial, que respondió favorablemente a la mayor extracción de petróleo. Respecto al mismo mes de 2019, con excepción del sector agropecuario, se observó una desaceleración generalizada.
  • Implicación: Ante la pandemia mundial, crece el riesgo de recesión en México. Las medidas para combatir la situación sanitaria ocasionarían una caída en la demanda interna y externa. Prevemos una recuperación modesta en la segunda mitad del año, ante la expectativa de pocos apoyos fiscales, daños en el mercado laboral y un entorno de incertidumbre y baja inversión. Ponemos en revisión nuestro escenario del PIB.

Economía no presenta mayores mejoras en 2020

Tras contraerse 0.1% en 2019, la actividad tuvo un estancamiento al inicio del año en curso. La variación mensual de 0.0% venía precedida de dos alzas marginales de 0.1%, en noviembre y diciembre. Sólo el sector industrial creció; el resto, retrocedieron. La tasa anual exhibió una pérdida de dinamismo generalizada, excepto en la actividad primaria, la cual tiene menor peso en el PIB.

  • Agropecuario (1.1% a/a, -0.3% m/m*). El dinamismo en la manufactura de alimentos y las exportaciones siguen dando apoyo a la actividad primaria; sin embargo, es posible que el sector comience a reflejar la reducción en apoyos gubernamentales (recorte Presupuesto 2020).
  • Industrial (-1.6% a/a, 0.3% m/m*). La extracción de crudo alcanzó 1,724 bd en enero (1,706 en diciembre, 1,623 en enero 2019), lo que impulsó a minería (5.8% a/a, 4.5% m/m). Manufactura se recupera de la huelga de GM en EEUU e hila dos lecturas de alza mensual (0.1%); la tasa anual es todavía negativa (-0.9%). Construcción mejoró 0.5% m/m por edificación; obra pública sigue afectada ante menor inversión pública.
  • Servicios (-0.5% a/a, -0.2% m/m*). Son los que más aportan al PIB y tuvieron su peor desempeño mensual en cinco lecturas. Anualmente, siguen exhibiendo una tendencia de desaceleración, al tiempo que el consumo privado respondió en enero a un mayor desempleo e inflación, esta última incidida por cambios en impuestos a mercancías (alimentos, cigarrillos, gasolinas).

No habrá rebote del PIB en 2020

La expectativa de una recuperación económica en 2020 ha perdido validez ante el surgimiento de riesgos significativos para el panorama, como la pandemia mundial y la guerra de precios entre productores de crudo.

Este entorno plantea grandes retos para una economía abierta y productora de petróleo, como México. En el corto plazo, la actividad comercial se detendrá y las exportaciones perderán tracción, al tiempo que los gobiernos tratan contener la pandemia. Caídas en el crecimiento y en el precio del crudo afectarán los ingresos del gobierno federal, por lo que no esperamos grandes estímulos fiscales. En consecuencia, el empleo sufriría daños importantes y, junto con la elevada incertidumbre y baja inversión, prevemos una modesta recuperación en la segunda mitad del año. En función de lo anterior, decidimos poner en revisión nuestro pronóstico del PIB.