Rally post-electoral 

Conforme se disipa la incertidumbre asociada a la elección presidencial en los EEUU y se revelan progresos en el desarrollo de la vacuna, el USDMXN ha bajado 3.8%, entre el 3 y el 9 de noviembre; en dicho lapso, el índice dólar retrocedió 0.9%.

Sin embargo, podría resurgir la incertidumbre política en los EEUU, pues los resultados de la elección pueden ser disputados hasta diciembre. Por otro lado, pese al progreso en el desarrollo de la vacuna, el rebrote del Covid-19 en distintas regiones, comprometerá la recuperación económica mundial al cierre de año, y siguen sin resolverse otros temas relevantes, como el Brexit. Ello podría revertir el reciente relajamiento de las condiciones financieras globales, representando un riesgo para el MXN.

También favorece a MXN relajamiento de mayores BC

Los mayores bancos centrales han emprendido un marcado relajamiento monetario, llevando las tasas de interés a niveles cercanos o inferiores al 0%, y aumentando sus programas de compras de activos, los cuales, en casos como el de la Fed y el BCE, no se descarta que se expandan aún más en diciembre.

En los meses por venir, incluso en los siguientes años, esto beneficiaría el desempeño de divisas emergentes, sobre todo aquellas ofrezcan un mayor retorno, como es el caso del peso mexicano, similar a lo observado tras la crisis financiera. En esta línea, el diferencial entre las tasas de interés que se pagan en pesos y dólares se mantendría relativamente atractivo, pues Banxico posiblemente ha llegado, o está por llegar, al fin del ciclo de bajas en la tasa objetivo, ante las presiones inflacionarias en el país.

Factor interno cobraría relevancia

Las débiles expectativas sobre la recuperación económica para México (crecimiento anual real del PIB esperado para 2021-2023: 2.2%) y las dificultades financieras de Pemex, podrían complicar la estabilidad de las finanzas públicas. Además, en el entorno de la elección intermedia, no se pueden descartar nuevos posicionamientos de la administración federal que afecten la credibilidad en la política económica, en especial en sectores claves, como el energético.

Ello afectaría la percepción de riesgo del país y detonaría revisiones en la calificación crediticia, posiblemente en la primera mitad de 2021, aunque se mantendría el Grado de Inversión. En este sentido, difícilmente se revertiría la caída en la inversión de cartera, aunque esto ha sido compensado en parte por el superávit comercial y el extraordinario crecimiento en las remesas.

USDMXN entre $20.9 y $21.2 al cierre de año

Con todo lo mencionado, prevemos que, tras responder favorablemente a los eventos recientes (elección EEUU y desarrollo vacuna) y considerando el soporte que ofrece el relajamiento monetario en países desarrollados, el tipo de cambio vería un regreso parcial, pues siguen habiendo diversos elementos de incertidumbre y que podrían detonar episodios de volatilidad, tanto en el ámbito externo y doméstico. Estimamos que el USDMXN cerraría el año entre $20.9 y $21.2.