ECO B×+: Inflación EE. UU. septiembre: Rebote arrincona al Fed

- Noticia: El Bureau of Labor Statistics (BLS) publicó hoy los datos de inflación para Estados Unidos. En septiembre, el índice de precios al consumidor aumentó en 3.7% a/a, marginalmente por encima de lo esperado por el consenso. En su componente subyacente, se expandió en 2.6%, también superando el nivel que se esperaba.
- Relevante: Los precios de los energéticos continúan presionando al índice como consecuencia de la guerra en Irán. El subyacente revirtió las moderaciones de las tres lecturas consecutivas.
- Implicación: La prolongación de la guerra en el Medio Oriente y la fuerte demanda ocasionada por las inversiones en inteligencia artificial (IA), mantendrían a la inflación elevada durante los próximos meses. La pregunta ya no versa sobre si el Fed elevará la tasa de fondos federales o no, sino si lo hará en su reunión de octubre o en la de diciembre.
Gráfica 1. Inflación al consumidor (var. % anual)*
*Cifras ajustadas por estacionalidad.
Fuente: Análisis B×+ / BLS.
Variación mensual: se sostiene repunte en energéticos
Con respecto de agosto, la inflación general incrementó en 0.6%, su mayor ritmo en cinco observaciones. De manera previsible, la aceleración en los energéticos fue la principal responsable del aumento; específicamente: fuelóleo, gasolinas y diésel, con este último alcanzando máximos históricos. Alimentos, por su parte, se mantuvo sin cambios. En lo que respecta al componente subyacente, también se observó una aceleración, tanto en bienes (ropa, juguetes, carros, camiones y camionetas usados) y servicios (vivienda, transporte aéreo, hoteles, recreativos).
Variación interanual: subyacente revierte racha de disminuciones
El índice general se vio estimulado en un 3.7% con respecto del año pasado, impulsado por bienes energéticos.
El subyacente rebotó en 2.6%, luego de enfriarse en las tres lecturas anteriores. Alojamiento, costo de computadores y artículos relacionados, tarifas aéreas y ropa, fueron las áreas que más influyeron en el aumento del componente que excluye energéticos y alimentos. Ello se puede explicar principalmente por elementos como la escasez de microprocesadores ocasionada por las inversiones en inteligencia artificial, los diversos choques de oferta –incluyendo el alza en energéticos– y un consumo que aparentemente se mantiene sólido, soportado por un bajo desempleo.
Presión inflacionaria se intensifica; deja escaso margen al Fed
La acumulación de choques de oferta y presiones de demanda complican el panorama inflacionario. El prolongamiento de la guerra en Medio Oriente –que incluso podría recrudecerse después de las elecciones intermedias – seguirá generando disrupciones en el flujo de los mercados energéticos. Por su parte, las inversiones en la infraestructura para el desarrollo de la inteligencia artificial implican un importante aumento en la demanda por equipamiento de computo y artículos relacionados. Asimismo, si el gasto de los hogares se mantiene resiliente solidez en el consumo, a pesar del alza en precios de energéticos y los mayores cotos financieros, seguirá facilitándose el traspaso de costos de las empresas hacia el consumidor final.
Como hemos venido resaltando en ocasiones anteriores, la inflación no logra encaminarse claramente hacia la meta de 2.0%. Ello, junto con un bajo desempleo, puede inducir un endurecimiento monetario adicional por parte del Banco de la Reserva Federal (Fed). En este sentido, luego del reporte, los bonos del tesoro a largo plazo comenzaron a presionarse. Incluso, el mercado descuenta cerca de un 40% de probabilidad de que el banco central eleve el objetivo para el rango de los fondos federales durante el presente mes; para diciembre se descuenta por completo el incremento; y, en los próximos 12 meses se tienen incorporados al menos tres aumentos.
