• Noticia: La inflación al consumidor durante la 1Q de abril creció 4.53% a/a, superando el 4.43% previsto por nosotros y el 4.50% del consenso. El índice subyacente* se expandió 4.27%, en línea con nuestra previsión de 4.27%.
  • Relevante: La inflación general interanual se mantuvo prácticamente sin cambios ante la presión en el índice no subyacente (energía y agropecuarios). El subyacente cedió algo conforme se diluye el efecto de los ajustes fiscales de enero y ante las distorsiones por la Semana Santa. No obstante, sigue elevada a pesar de la debilidad económica.
  • Implicación: El panorama inflacionario es complejo. Los precios de materias primas energéticas continúan elevadas ante los conflictos en Medio Oriente, y sus efectos finales sobre la inflación son todavía inciertos. Ello se suma a los altos niveles de la inflación subyacente, no obstante un contexto de bajo dinamismo económico. La Junta de Gobierno de Banxico adelantó que volvería a ajustar la tasa de interés de referencial, mas no descartamos una breve pausa en mayo.

Gráfica 1. Genéricos de mayor incidencia (var. % quincenal)

 *Subyacente excluye elementos más volátiles. Fuente: Análisis B×+ /  INEGI.

Estacionalidad en electricidad contuvo inflación quincenal

La variación quincenal fue marginalmente inferior a la observada hace un año, pero relativamente elevada en comparación con su promedio histórico. Como es usual se observó un retroceso en las tarifas eléctricas, por el programa de temporada cálida en 18 ciudades del país. También se observaron retrocesos en servicios relacionados al turismo, tras el feriado por la Semana Santa. Por otro lado, volvieron a resaltar los incrementos en frutas y verduras. Además, se observaron aumentos en el transporte público y la gasolina de alto octanaje, que, a diferencia de la de bajo octanaje, no recibió el apoyo de la reducción en el IEPS.

Inflación anual todavía resiente presión en no subyacente

La variación interanual se moderó en el margen, pero sumó cuatro observaciones por arriba del 4%, límite superior del rango de tolerancia de Banxico. En las últimas lecturas resintió el repunte en la inflación no subyacente, que observó cierto impacto de los conflictos geopolíticos en los precios de algunos energéticos (contenido en parte por las políticas de precios de gasolinas del gobierno federal), y, principalmente, el fuerte incremento en algunos productos agropecuarios, principalmente el jitomate.

Por su parte, el índice subyacente se mantuvo en niveles elevados y sumó 22 quincenas arriba del 4%, si bien se ha ido moderando desde el pico marcado entra la 2Q enero y la 1Q febrero. El rubro de mercancías se desaceleró por quinta ocasión al hilo, conforme se dejan atrás los efectos de los ajustes fiscales que entraron en vigor en enero. También es posible que refleje el efecto de la apreciación cambiaria de meses anteriores. La inflación en servicios se desaceleró por las distorsiones asociadas a la celebración de la Semana Santa, mientras que varios servicios personales y recreativos volvieron a mostrar fuerza. Así, los servicios mantuvieron un crecimiento superior a su promedio histórico a pesar de un contexto de debilidad económica.

Gráfica 1. Inflación al consumidor (var. % anual)

 Fuente: Análisis B×+ /  INEGI.

Deterioro del panorama justificaría al menos que Banxico pause en mayo

Juzgamos que el panorama inflacionario es todavía retador. Los precios de materias primas energéticas siguen afectadas por los conflictos geopolíticos. Ello aunado a un contexto local de presiones salariales y expectativas de que la actividad económica exhiba menos debilidad hacia adelante. Por su parte, Banxico adelantó que buscaría adentrar su postura en terreno neutral, mas no descartamos una breve pausa.

La falta de resolución del conflicto en Medio Oriente ha mantenido los precios de materias primas energéticas elevadas desde marzo, y es probable que estos continúen presionados por un tiempo ante el daño en la infraestructura de la región. La temporalidad, magnitud y dispersión de los efectos de este fenómeno sobre la inflación es todavía difícil de estimar, si bien las políticas de precios de gasolinas del gobierno federal han contenido parte del choque. Usualmente se asume que estos choques de oferta no implican en sí un fenómeno inflacionario permanente, sujeto a la credibilidad del banco central y a que las expectativas de precios estén ancladas. Ello se suma a un entorno local mayores costos laborales, acompañados por caídas en la productividad. Asimismo, se prevé menor debilidad en la actividad económica en los próximos trimestres, que implicaría menores condiciones de holgura. Por otro lado, el tipo de cambio sigue relativamente apreciado, lo que puede representar cierto alivio en los precios de algunas mercancías.

El panorama inflacionario y la postura monetaria actual no dejan margen de maniobra en el corto plazo para Banxico. Aunque reconoció el deterioro en el panorama inflacionario, en su último anuncio, el Instituto decidió por mayoría (5-2) y sorpresivamente retomar los recortes en el objetivo de la tasa de interés. Incluso adelantó que consideraría otro ajuste en el referencial. Dada la incertidumbre por los altos precios de energéticos y que la postura monetaria se encuentra claramente en terreno neutral (con base en estimaciones de Banxico), no descartamos que el banco central haga una pausa en mayo.

Tabla 1. Inflación por componente (var. %)

Fuente: Análisis B×+ /  INEGI.