• Noticia: La inflación al consumidor durante mayo creció 3.86% a tasa anual, debajo del 4.04% previsto por nosotros y el 4.03% del consenso. El índice subyacente* se expandió 4.19%, trivialmente menos al 4.21% previsto por nosotros.
  • Relevante: Descendió de nuevo y se ubicó ligeramente debajo del 4% por primera vez en cuatro observaciones. A ello contribuyó la reversión en productos agropecuarios y una menor presión en el subyacente, que acumuló 13 observaciones arriba del 4%.
  • Implicación: El panorama inflacionario es complejo. Los precios de materias primas energéticas continúan elevadas ante los conflictos en Medio Oriente, y sus efectos finales sobre la inflación son todavía inciertos. Ello se suma a los altos niveles de la inflación subyacente, no obstante un contexto de bajo dinamismo económico. La Junta de Gobierno de Banxico adelantó que volvería a ajustar la tasa de interés de referencial.

Figura 1. Genéricos con mayor incidencia en var. mensual

 *Subyacente excluye elementos más volátiles. Fuente: Análisis B×+ /  Inegi.

Variación mensual bajó por electricidad y alimentos frescos

Como es usual, la variación mensual fue negativa durante mayo en función de la implementación del programa de tarifas eléctricas de temporada cálida en 11 ciudades del país. A ello se sumó, en esta ocasión, la caída –mayor a la esperada– en los precios de productos agropecuarios. La variación del subyacente fue algo inferior a la del mismo mes de 2025, por un menor dinamismo en las mercancías; los servicios exhibieron más fuerza a lo usual.

Crecimiento interanual apenas debajo del 4%

A tasa anual, la inflación general se colocó apenas debajo del 4% por primera vez en cuatro observaciones.

Tras ver en enero máximos de 22 meses, el subyacente se ha desacelerado, pero hila 13 lecturas arriba del 4%. Las mercancías han cedido conforme se diluye el efecto de los ajustes fiscales de enero y reflejando la apreciación cambiaria. Por el contrario, los servicios se aceleraron por tercer mes consecutivo y vieron niveles no vistos en casi un año. Este rubro sigue exhibiendo variaciones mayores a su promedio histórico pese a un entorno de debilidad en la economía. En el detalle, destacan las elevadas tasas de crecimiento en servicios personales (lavandería, tintorería), recreativos (museos, paquetes turísticos, hoteles) y de alimentos (loncherías fondas, taquerías y torterías).

El no subyacente aportó significativamente a la moderación del general. El rubro agropecuarios revirtió parte de la presión de meses previos, además de enfrentar una alta base comparativa.

Aumentaron en el margen los precios al productor

Pasó de 2.53 a 2.98% a/a, máximo de ocho meses. Aunque los precios del petróleo y fertilizantes cedieron en el margen, se observó un mayor dinamismo en la cotización de metales y en los costos logísticos. El costo de bienes y servicios destinados al consumo final interno pasó de 3.48 a 3.30%.

Gráfica 1. Inflación al consumidor y productor (var. % anual)

 Fuente: Análisis B×+ /  INEGI.

Buenas noticias en el margen, panorama es todavía complicado

Juzgamos que el panorama inflacionario es todavía retador. Los precios de materias primas energéticas siguen afectadas por los conflictos geopolíticos. Ello aunado a un contexto local de presiones salariales y expectativas de que la actividad económica eventualmente exhiba menor debilidad en adelante. Por su parte, Banxico adentró su postura monetaria en terreno neutral y no anticipa más ajustes a la misma.

La falta de resolución del conflicto en Medio Oriente ha mantenido los precios de materias primas energéticas elevadas desde marzo, y, aún si se resuelve el conflicto próximamente, es probable que dichos precios continúen algo presionados por un tiempo ante el daño en la infraestructura de la región. La temporalidad, magnitud y dispersión de los efectos de este fenómeno sobre la inflación en México es todavía difícil de estimar, si bien las políticas de precios de gasolinas del gobierno federal han contenido parte del choque. Ello se suma a un entorno local de crecientes costos laborales y baja productividad. Asimismo, se prevé menor debilidad en la actividad económica en los próximos trimestres, que implicaría condiciones de holgura no tan amplias. Por otro lado, el tipo de cambio sigue relativamente apreciado, lo que puede representar cierto alivio en los precios de algunas mercancías de uso final e intermedio importados.

El panorama inflacionario y la postura monetaria actual no dejarían margen de maniobra en el corto plazo para Banxico. La inflación quedó debajo de lo previsto en esta ocasión y probablemente se modere un poco más en junio, pero anticipamos un repunte en julio y juzgamos que el panorama no deja de ser complejo. Aún reconociendo que el balance de riesgos sobre el panorama continúa sesgado al alza, Banxico recientemente adentró su postura monetaria dentro del terreno estimado de neutralidad. Asimismo, el banco central juzgó que será apropiado mantener la tasa objetivo sin cambios. Así, no prevemos ajustes en el referencial, al menos, hasta mediados de 2027.

Tabla 1. Inflación por componente (var. %)

 Fuente: Análisis B×+ /  INEGI.