• Noticia: Hoy, el Bureau of Economic Analysis (BEA) publicó la primera estimación del crecimiento del producto interno bruto estadounidense para el 2T26, experimentando un aumento de 1.5% trimestral anualizado con cifras ajustadas por estacionalidad, debajo del 2.2% esperado por el consenso.
  • Relevante: El sólido consumo personal estaría detrás del crecimiento económico, destacando en bienes no durables y gastos de consumo doméstico en servicios. Dicho impulso se vio moderado por el aumento de las importaciones, a su vez detrás del auge de la IA, y la baja en el gasto público.
  • Implicación: Hacia adelante la economía estadounidense enfrenta importantes retos. Existe incertidumbre tanto en la política interna como en el ámbito geopolítico, además de que comienza a preocupar la rentabilidad de la IA y si es que sus inversiones están justificadas. La política arancelaria y la alta inflación que, aunque parecía moderarse, volvería a presionarse por el aumento de los precios del crudo, podrían afectar negativamente al gasto y degradar la confianza.

Gráfica 1. PIB por componente del gasto (var. % t/t an.) *

 

 *Cifras ajustadas por estacionalidad.

Fuente: Análisis B×+ /  BEA.

Lectura engañosa por importaciones y acumulación de inventarios

El producto registró un incremento a tasa trimestral anualizada del 1.5%, desacelerándose respecto del 2.1% anterior. La moderación se dio en medio de un entorno geopolítico incierto, la carrera por el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y el Mundial de Fútbol. Excluyendo los efectos del déficit comercial y de los inventarios, el producto se aceleró de 2.2 a 3.1%.

  • Consumo personal (3.2% t/t an.). Creció a su mejor ritmo desde el 3T25 a pesar del aumento en la inflación –principalmente en las gasolinas– provocado por la guerra en Irán, pero en línea con un mercado laboral estable y las devoluciones de impuestos mayores a lo usual. Tanto los bienes –principalmente los durables– como los servicios observaron una marcada aceleración, con los segundos reflejando algo de impulso por el Mundial (hoteles y restaurantes y recreativos fueron los principales propulsores).
  • Inversión privada bruta (3.0% t/t an.). Se moderó respecto al alza significativa del 1T (7.9%), debido a la menor acumulación de inventarios. Por su parte, la inversión empresarial se mantiene firme, con las compañías gastando en equipo de informática, software e investigación, en buena parte para el desarrollo de IA.
  • Gasto del gobierno (-0.8% t/t an.). Luego de la reapertura gubernamental del trimestre anterior, que conllevó a un lógico aumento del gasto gubernamental de 4.4%, el sector retrocedió durante el 2T. La corrección fue más evidente en el plano federal destinado al sector no defensivo.
  • Exportaciones (4.5%) e importaciones (11.5%). El déficit se comercial de amplió ante la desaceleración en las exportaciones, mientras que las importaciones mantuvieron un sólido ritmo de crecimiento, en línea con el dinamismo en el consumo e inversión internos. Dicho déficit restó un punto porcentual al PIB.

Incertidumbre hacia el segundo semestre

Reconociendo que el panorama es altamente incierto, consideramos que se mantendrán algunos de los principales motores para el crecimiento económico en los EE. UU.

Los cambios en el contexto mundial y geopolítico representan una importante fuente de incertidumbre. La falta de solución del conflicto en el Medio Oriente implica la continua volatilidad en los precios del petróleo y otros productos, un aumento de la inflación y un posible endurecimiento monetario del Fed. Adicionalmente, las fricciones en materia comercial, suponen otro riesgo para la inflación y afectan la confianza para invertir.

Por otro lado, aunque por momentos se cuestiona su rentabilidad, continúan anunciándose gigantescas inversiones en IA. Además, el mercado laboral parece estabilizarse lo que, sujeto a que la inflación siga cediendo y las tasas de interés no aumenten, soportaría al consumo privado. Aunado a todo lo anterior, los estímulos fiscales son otro apoyo para a actividad. De esta manera, se prevé que el PIB crezca ligeramente por encima del 2.0% este año.