• Noticia: La inflación de México correspondiente a agosto de 2020 creció 4.05% a tasa anual, prácticamente en línea con el 4.04% estimado por GFB×+ y por el consenso de analistas. El índice subyacente* se ubicó en 3.97%, superando nuestra proyección de 3.91%.
  • Relevante: La inflación anual se ubicó fuera del rango de tolerancia de Banxico por primera vez en más de un año. Al interior, se aceleraron los índices subyacente y no subyacente, ante presiones en los precios de bienes agropecuarios, la recuperación en el precio del petróleo, la depreciación cambiaria, entre otros. Desde abril, el Inegi ajustó el levantamiento de precios a causa de la pandemia.
  • Implicación: La debilidad en la demanda compensará parte de la presión inflacionaria ocasionada por el tipo de cambio e interrupciones en la oferta de bienes y servicios, con lo que la variable cerraría el año debajo del 4.0%; sin embargo, el panorama para la inflación, la economía y las condiciones financieras es incierto, por ello, aún considerando el bajo nivel actual y esperado de las tasas de interés externas, en nuestro escenario base, prevemos que Banxico mantenga la tasa objetivo en 4.50%.

Inflación supera el 4.0% a/a por 1ª vez en más de un año

Desde abril, el Inegi ajustó el levantamiento de precios por la situación sanitaria, pudiendo inducir alteraciones en el dato. La inflación anual, tras tocar piso en abril, se ha acelerado hasta registrar su mayor variación desde junio de 19 y superar el rango de tolerancia de Banxico. Los índices subyacente y no subyacente han visto alzas, pero más marcadas en el segundo, que en la última lectura reflejó la recuperación en el precio del crudo, ajustes en servicios públicos (agua) y presión en bienes agropecuarios.

Presión general en subyacente; en máximos desde 2018

La variación anual del subíndice se aceleró por cuarto mes. Las mercancías siguen mostrando alzas significativas, lo que se explicaría por los altos precios de bienes agropecuarios, en el caso de las alimenticias, la depreciación del tipo de cambio y cierta recuperación en la demanda, en el caso de las no alimenticias; además,  pese a que se ha ido reestableciendo la actividad, todavía podrían prevalecer limitantes en la proveeduría de las mismas. Los servicios rebotaron, posiblemente ante una mayor demanda (confinamiento menos estricto) y pese a la desaceleración en educación, que pudo reflejar todavía distorsiones asociadas a la pandemia.

Aumenta presión en cadena productiva

El tipo de cambio sigue en niveles elevados, aunque se ha comenzado a estabilizar; no obstante ello, y al tiempo que se recuperan los precios de materias primas y ante una baja base de comparación, la inflación al productor se aceleró de 3.71 a 5.12% a/a. Destaca que el costo de producir bienes destinados al consumo interno también se presionó de 3.08 a 4.07% a/a.

Inflación limitará accionar de Banxico

Prevemos que la inflación general se modere en el último trimestre y cierre el año en la parte superior del rango de tolerancia de Banxico, condicionado a que el tipo de cambio se mantenga relativamente estable y a que se vaya normalizando la actividad económica. Con esto último, se disiparían parte de las distorsiones en los patrones de consumo y de los problemas en la proveeduría de algunos bienes y servicios. Adicionalmente, anticipamos que el consumo privado siga manteniendo cierta fragilidad, lo que también limitaría las presiones inflacionarias.

Sin embargo, la reciente evolución de la inflación, en especial de la subyacente, podría inducir que las expectativas se anclen en un nivel superior al 3.5% a/a, lo que dificultaría un posible regreso en la variable; además, reconocemos que actualmente persiste una elevada incertidumbre sobre la evolución de la actividad económica, las variables financieras, incluido el tipo de cambio, y sus efectos sobre la inflación.

Aún considerando que prevemos que los mayores bancos centrales mantengan tasas de interés cercanas al 0.0%, al menos hasta 2022, pero ante la elevada incertidumbre y los riesgos mixtos para la inflación, y evitando afectar la estabilidad financiera en mercados locales, prevemos que Banxico actuará con prudencia, manteniendo la tasa objetivo en 4.50%. Si las condiciones lo permiten, no descartamos la posibilidad de una baja adicional de 25 pb.