- Noticia: El jueves, el Bureau of Economic Analysis (BEA) publicó la primera estimación del producto interno bruto estadounidense para e 1T26, el cual creció 2.0% a tasa trimestral anualizada con cifras ajustadas por estacionalidad, debajo del 2.3% esperado por el consenso.
- Relevante: El crecimiento económico estuvo fuertemente impulsado por la inversión en Inteligencia Artificial y un rebote en el gasto gubernamental, causado por la reapertura del gobierno federal. Por otro lado, el consumo privado exhibió cierta fatiga ante la renuente inflación.
- Implicación: Se estima que la economía americana mantenga un ritmo de crecimiento sólido este año. No obstante, un contexto de incertidumbre política y geopolítica, aunado a las reacias presiones inflacionarias y sus consecuencias sobre el rumbo de la política monetaria, continuarán afectando negativamente vía gasto y erosión de la confianza.
Gráfica 1. PIB por componente del gasto (var. % t/t an.) *
*Cifras ajustadas por estacionalidad.
Fuente: Análisis B×+ / BEA.
Aumento en inversión empresarial global lideró crecimiento
Ajustado por estacionalidad, el PIB registró en el 1T un crecimiento del 2.0% a tasa trimestral anualizada, repuntando significativamente con respecto al registro de 0.5% en el trimestre anterior. La recuperación se da en un contexto de reapertura del gobierno estadounidense, luego del cierre más largo de la historia, impulsado además por una fuerte inversión empresarial.
- Consumo personal (1.60% t/t an.) El impulso vino una vez más de servicios. La moderación contra el 1.90% del 4T se dio por la vía del consumo de bienes no durables que se redujo en el margen. La ralentización se debe principalmente a la alta inflación que no da alivio, siendo exacerbada por los altos precios petroleros, aunado a un mercado laboral algo frágil, pues la creación de empleos solo promedió 68,000 nuevos puestos mensuales en el trimestre.
- Inversión (8.7% t/t an.) Registró un incremento significativo respecto al mes previo, nuevamente impulsado por la inversión fija no residencial. En particular, resultado de proyectos asociados a la inteligencia artificial (IA), como equipo de cómputo y productos de propiedad intelectual.
- Gasto del gobierno (4.40% t/t an.) Se recuperó del retroceso previo. La reapertura gubernamental luego del cierre de gobierno federal más largo de la historia del país, implicaría una lógica mejoría, conducida principalmente por gasto federal no defensivo.
- Exportaciones netas (-1.30 pp.) Aunque las exportaciones aumentaron, las importaciones lo hicieron en una mayor proporción, incrementando el déficit. Ello posiblemente derivado de la decisión de la Suprema Corte de revertir parte de los aranceles del presidente Trump. Ello, junto con el temor de disrupciones asociadas a la guerra en Irán, habría orillado a las empresas a abastecerse de bienes importados.
Aumenta incertidumbre para el resto del año
La guerra en Irán y sus efecto sobre la inflación y las tasas de interés generan una mayor incertidumbre sobre el panorama.
Se prevé que la economía estadounidense crezca este año todavía ligeramente superior al 2.0%, soportada por un mercado laboral algo más estable –si bien todavía exhibe cierta fragilidad–, los estímulos fiscales, medidas de desregularización en algunos sectores, las inversiones en la inteligencia artificial, una mayor certidumbre comercial y una postura monetaria menos astringente.
Por otro lado, los eventos geopolíticos y sus efectos sobre la inflación podrían impedir que el Fed ajuste su postura monetaria. Además, contribuirían a un entorno que ya exhibía cierta incertidumbre, por elementos como la rentabilidad de las inversiones realizadas en inteligencia artificial y sus efectos sobre la economía real, así como un panorama político polarizado de cara a las elecciones intermedias de noviembre.




